Ser consciente de que una parte esencial de mí se ha ido para siempre supongo que es una forma de vivir el duelo, lo difícil es asumirlo y después esperar a que el tiempo te vaya reconstituyendo.
Inevitablemente tenía que dedicarle esta entrada a mi padre, por todo lo bueno que me ha transmitido, e incluso por lo no tan bueno. Quienes me conocéis ya sabéis de dónde me viene lo de dar las gracias por todo y por nada.
Si tuviera que definirle con dos palabras serían "generosidad" y "simpatía". Me consuela imaginarle sonriendo en un trocito de cielo.
17.3.12
Amalio, mi padre
Mi padre y yo soplando velas el día que cumplía 5 años
Publicado por
Marta G.Brea
en
11:14 p.m.
10 comentarios, agrega el tuyo!
Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Familia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




