17.3.12

Amalio, mi padre

Ser consciente de que una parte esencial de mí se ha ido para siempre supongo que es una forma de vivir el duelo, lo difícil es asumirlo y después esperar a que el tiempo te vaya reconstituyendo.

Inevitablemente tenía que dedicarle esta entrada a mi padre, por todo lo bueno que me ha transmitido, e incluso por lo no tan bueno. Quienes me conocéis ya sabéis de dónde me viene lo de dar las gracias por todo y por nada.

Si tuviera que definirle con dos palabras serían "generosidad" y "simpatía". Me consuela imaginarle sonriendo en un trocito de cielo.

Mi padre y yo soplando velas el día que cumplía 5 años