23.9.09

Christian, el león


Sin duda una de las historias reales más conmovedoras y esperanzadoras que conozco, donde la amistad, la libertad y el amor incondicional son los absolutos protagonistas. A mí personalmente me reconcilia con el mundo...

Es un maravilloso ejemplo de lealtad, agradecimiento y cariño animal hacia los seres humanos. Quienes convivimos con animales lo sabemos, yo no podría vivir sin ellos. La infinita capacidad de amar de éstos sobrepasa con creces la capacidad de nuestro raciocinio.







En este link tenéis la historia completa, y en éste también.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una historia preciosa. La verdadera amistad perdura a través del tiempo y la distancia.
Como siempre tu faro nos ilumina y nos enseña cosas que nos hacen sentir y disfrutar. Gracias por compartir.

Biquiños
JL

Kurtz dijo...

Sí que es una historia bonita.
Gracias por compartirla. Yo, personalmente, no la conocía.
Bicos.

Anónimo dijo...

Qué historia más preciosa. Es inevitable la asociación del león a los gatos que uno posee, salvando las distancias en cuanto al tamaño. Seguramente parece inverósimil para muchas mentes cerradas.
Cuánto amor.
Gracias por darla a conocer.
Julián

Señor R dijo...

Igual el día del reencuentro ya había comido :) jejejejeje

Bonita historia, pero debemos recordar que una golondrina no hace primavera, y un león solo no es una manada :)

Der Steppenwolf dijo...

Me encanta tu blog y el amor que tienes por los animales

saludos a la distancia!

; )

Señor R dijo...

Hola. Este blog, "El Faro de Alejandría" no debería de hacer una entrada sobre la película "Ágora" :)

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Hermosa historia , gracias por compartirla

Marquitos dijo...

Vamos a ver, Martiña, actualiza ya.
Que lo que no puede ser es acostumbrarnos a leerte primero, hacernos Martadependientes, y después dejarnos así, en la oscuridad...

Y esta vez nada de el león Chritian ni de la cabra Juliana.
Te buscas unas fotos de esas maravillosas de tu archivo y... ¡lo sueltas!
Y nos regalas una entrada contándonos lo feliz que eres. Que nos lo debes.