28.5.08

La cabra Juliana

Bajando por la avenida del Aeropuerto y llegando ya a Vigo me encuentro con esta simpática escena. Instintivamente freno y disparo desde el coche. Conseguida la foto, aparco, me bajo y me aproximo a los protagonistas.

Yo (Sonriendo): Hooola! Qué tal? ¿No les importa que les haya hecho unas fotos, verdad?
Cabrero (Sonriendo también): Non nena, fai tódalas fotos que queiras, faltaría máis!

(A partir de ese momento yo también le hablo en gallego, pero para que se entienda lo traduzco, a pesar de perder gran parte de su gracia)

Yo: Verá, es que no lo pude evitar, como tampoco el preguntarle qué le ocurre a la cabra que se niega a caminar.
Cabrero: Pues lo de siempre, cuando echa un "quinque" en casa de mi vecino después se niega a regresar a la suya.
Yo (Sospechándolo): Ah! ¿Y qué es un "quinque"?
Cabrero (Riendo): Un ñacañacañaca...
Yo (Riendo también): Aaaaaaaah! Ahora entiendo...
Cabrero (Riendo todavía más): Pero no con mi vecino, sino con el cabrón de mi vecino.
Yo (Partiéndome de la risa): O sea, que su vecino es un cabrón!
Cabrero (Siguiendo el juego): Un cabronazo que no es capaz de dejar preñada a mi Juliana. A ver si por fin de esta vez.
Yo: Pues mucha suerte! Y que los cabritillos nazcan bien.
Cabrero: Vale filla! ¿Y para qué haces las fotos?
Yo: Es que soy fotógrafa, o lo intento, y fotografío todo lo que veo y me llama la atención. Si no le importa lo publicaré en mi blog.
Cabrero: ¿Y eso qué es?

La lúcida conversación que siguió a continuación casi mejor la dejo para otro día, jejé... Decir que mientras yo flipaba con el esfuerzo del cabrero por dominar a la cabra, el cabrero flipaba con la terquedad de la cabra, el paisano sentado en el maletero de su coche flipaba conmigo, y los coches que pasaban flipaban con todos nosotros...
La única quizá que no flipaba era Juliana, que seguía en sus trece, y cabreada.

20.5.08

Ashes and Snow

Hace ya tiempo que una persona muy especial me descubrió Ashes and Snow, la memoria compartida de tierras distantes, personas y animales, concebida por el fotógrafo artístico canadiense Gregory Colbert con la idea de un museo móvil alrededor del mundo, el Nomadic Museum, sin destino final, ampliándolo a muchos otros lugares y especies a medida que va evolucionando.

Es un proyecto en curso que entrelaza más de 200 fotografías, películas de 35 mm, instalaciones y una novela presentada en cartas. Con una profunda paciencia y un férreo compromiso con la naturaleza expresiva y artística de los animales, su creador ha capturado de forma extraordinaria improvisadas interacciones naturales entre los seres humanos y los animales.

Desde 1992 Colbert viajó a lugares como La India, Birmania, Sri Lanka, Egipto, Dominica, Etiopía, Kenia, Tonga, Namibia, Borneo, Las Azores y la Antártida, en más de 40 expediciones. Su bestiario del siglo XXI incluye también más de 40 especies totémicas de todo el mundo. Encontramos elefantes, ballenas, manatíes, cachalotes, ibis sagrados, grullas de cola blanca, águilas reales, halcones gyr y peregrinos, elands, buceros, suricatas, rinocerontes, caracales, guepardos, leopardos, perros salvajes africanos, babuinos, orangutanes y cocodrilos de agua salada. La variedad de seres humanos incluye monjes birmanos, bailarines de música trance, bosquimanos Shan, y el mismo Colbert buceando entre ballenas.

La itinerante exposición ya se ha presentado con un éxito sin precedentes en Venecia, Nueva York, Los Ángeles, Tokio y México, a la espera de una nueva ubicación.

Ninguna de las imágenes ha sido tratada digitalmente, ni sobrepuesta. Muestran lo que el artista mismo vio a través del objetivo, y se complementa con los tonos sombríos en sepia y ocre oscuro en un proceso distintivamente encáustico sobre papel japonés hecho a mano.

Colbert, quien llama a los animales "obras maestras vivientes de la naturaleza", captura momentos extraordinarios de contacto con los humanos. Los animales están en su hábitat natural en un esfuerzo por ser fiel a la voz de cada uno de ellos. Añade también que “al explorar las sensibilidades poéticas y el lenguaje compartidos por todos los animales, con mi trabajo busco redescubrir esa tierra común que una vez existió cuando las personas vivían en armonía con los animales. Las imágenes muestran un mundo que no tiene ni principio ni fin, ni un aquí ni un allí, ni pasado ni presente”. El efecto final es una experiencia de asombro, contemplación, serenidad y esperanza. Se explora la relación entre el hombre y los animales de dentro hacia afuera.

El legado, la obra y propuesta de este original fotógrafo nos muestra que nuestro mundo puede ser diferente, un lugar donde es posible la paz, el respeto, la armonía... Envuelve en su atmósfera a quien la contempla. Son simples ventanas a un mundo en el que el silencio y la paciencia gobiernan el tiempo. Transmite serenidad y eternidad, una calma irreal. Es un viaje mágico y místico, un universo paralelo al nuestro. Es un mundo en donde el hombre y los animales coexisten pacíficamente, y cada uno vive en el sueño del otro.


A quien le apetezca imbuirse en esta maravillosa obra de arte, recomiendo encarecidamente estos vídeos, donde se aprecia todo lo mencionado, especialmente las bellísimas imágenes debajo del agua. Para sentir, y sobre todo disfrutar...

"Las ballenas no cantan por tener una experiencia, cantan porque tienen una canción"

"Pluma a fuego, fuego a sangre, sangre a hueso, hueso a tuétano, tuétano a ceniza, ceniza a nieve"



Ashes and Snow - Feather to Fire




Ashes and Snow - Symbiose



Ashes and Snow - Part 1/4



Ashes and Snow - Part 2/4



Ashes and Snow - Part 3/4



Ashes and Snow - Part 4/4

12.5.08

Pequeño gran perro

Se encontró un lobo con un corpulento perro sujeto por un collar, y le preguntó:

- ¿Quién te ha encadenado y quién te ha alimentado de esa forma?
- Mi amo, el cazador -respondió el perro.
- ¡Qué los dioses nos libren a los lobos de semejante destino! Prefiero morir de hambre a tener que cargar tan pesado collar.


Vale más el duro trabajo en libertad, que el placer en esclavitud.

Fábula El lobo y el perro, de Esopo.

Últimamente pienso mucho en las ataduras, ya sean físicas, mentales o espirituales. Voluntariamente nos atamos a la pareja, a esa persona que lo es todo para ti, al trabajo, a cualquier tipo de droga, a un clavo ardiendo (bueno, aquí más bien es "nos agarramos")... El problema surge cuando no puedes salir de ahí, y todavía es peor cuando no eres consciente de ello.

Recuerdo lo que le dijo a William Wallace (Braveheart) su padre: "Tu corazón es libre, ten valor para hacerle caso".

Es una frase llena de optimismo ante la adversidad, que ha perdurado a través de los siglos. Este hombre decidió luchar por la libertad de su corazón, que albergaba el que creo que es el mayor tesoro de cualquier persona, el amor.

No me puedo imaginar mi vida sin él, el amor en toda su amplitud. El verdadero no es el amor propio. No atosiga, no aisla, no rechaza, no persigue... Solamente acepta y comprende, sin condiciones. Es el único que concibo y el que quiero vivir.

A veces pienso, como decía Stendhal, que "el amor es una maravillosa flor, pero es necesario tener el valor de ir a buscarla al borde de un horrible precipicio". Y lo pienso así, aquí y ahora, porque creo que no me queda otra que ir a ese precipicio, o tirarme desde allí arriba sin saber si puedo todavía volar.

4.5.08

Reencuentro

¿Por qué te contemplo? ¿Por qué te acaricio con la mirada y el deseo? ¿Qué busco en ti? Te busco a ti. Ahora que sé que existes.
¿He de apresurarme para estar contigo una vez más? ¿Lo vuelvo a intentar?
Quiero sondear nuevamente tu interior y entenderte todavía más.
Fijamente, fijamente miro tus ojos, donde se reflejan los míos y la luz del firmamento.
¿Eso y nada más? ¿Habrá algo más? Ojalá haya algo más.
Y aprieto tu cuerpo contra el mío como si esperara abrirme una brecha con ese abrazo, directamente a otra esfera, a otra dimensión en la que quisiera vivir permanentemente.
Y me esfuerzo por hablar contigo con palabras y miradas más allá de mi palabra.
En las que todo es transparente, auténtico e irrepetible.
Hasta que exhausta me hundo una vez más en tu nada abisal, al menos aparentemente eso me transmites.
¿Por qué crees que lo nuestro es tan extraño? Sea lo que sea. Pase lo que pase. Ante todo amigos.
Con la vista mutuamente clavada en una última esperanza, ciega y desesperada.
Deseando que el mundo entero cambie a nuestro favor. Porque no hacer nada es dejar todo en manos del destino.

Créeme, esta afinidad es muy difícil de encontrar. Vivamos siempre los maravillosos instantes como si fueran los últimos. Sin esperar nada a cambio.

El beso de Klimt

2.5.08

Mi sobrino Pedro

Quienes siempre me llenan de energías y me dan alegrías son sin duda mis adorables sobrinos. Y éste que veis conmigo es Pedro, el que dicen se parece más a mí: los permanentes coloretes, la sonrisa, lo mucho que nos gusta el agua y las croquetas, las expresiones y hasta el carácter.

Estuve hoy con él, riendo mucho, jugando mucho y haciéndole muchas fotos, y ahora me siento nueva, y por eso y por todo le quiero dedicar esta entrada.

Cada vez que lo veo me sorprende: cómo maneja el ordenador, lo bien que sabe andar en bicicleta y darle a la pelota, lo rápido que aprende inglés, lo virtuoso que es pintando y cantando, lo mucho que le gustan los libros y los coches, y sus ingeniosas respuestas y mil cosas más que ahora mismo no soy capaz de enumerar.

Es la mejor obra de arte que han podido crear mi hermana Merce y Gustavo, precisamente los dos historiadores del arte, algo muy bueno tenía que salir de esta unión.