24.9.07

Hoy es siempre todavía...

Comienzo este blog sin un rumbo fijo, pero con toda la ilusión de que llegue a buen puerto sin naufragar. Supongo que habrá muchas escalas, y en algunas de ellas me perderé, pero espero no dejar nunca de navegar por la blogosfera, el fascinante y desconocido mundo de nuestros días.

Me gustaría escribir principalmente sobre Fotografía, tan presente en nuestra vida cotidiana, que no percibimos la importancia que tiene. He descubierto que la fotografía tiene más que ver con la manera en que vemos las cosas, que con las cosas que vemos. Me gustaría recordar a los grandes maestros de la luz (Atget, Sander, Stieglitz, Weston, Strand, Evans,...) y a otros tantos fotoperiodistas pioneros (E. Smith, R. Capa, A. Eisenstaedt, D. Seymour, H. Cartier-Breson, E. Erwitt, R. Doisneau,...) y actuales, comentar imágenes de amigos y mías, y todo lo que surja y pueda ser interesante...

¿Y por qué el "Faro de Alejandría"? Es que representa todo un icono para mí.

Siempre me atrayeron poderosamente los faros, y este en particular. Fue guía de navegantes durante dieciséis siglos. Y después de apagarse su luz, sigue iluminando nuestra imaginación al evocar su grandiosidad y arder en la memoria como una de las Maravillas del Mundo Antiguo. No sé bien si la isla de Faros, donde se edificó, les dio nombre para siempre. O al revés, ya que "ph(a)os" en griego es iluminación, LUZ, todo lo que vemos, y sólo nos damos cuenta de lo esencial que es cuando carecemos de ella.

Y Alejandría, puente egipcio entre la Grecia clásica y el poderío romano, que absorbió lo mejor de los tres mundos. Nuestra cultura emana directamente de ella. Cosmopolita por vocación desde su fundación. Quizá la Nueva York de hoy? Pero decepcionante en la actualidad. Nada que ver con la ciudad evocada en los Cuartetos de Alejandría, y mucho menos con la helenística. Y a pesar de ello, pervive en nuestra memoria como un mito. Y el mito es sueño, y el sueño, libertad.

Acabo de abrir una ventana, y está todo el mundo invitado a asomarse a ella. Será un placer compartir impresiones y experiencias. Las actualizaciones no serán tan frecuentes como desearía, pero espero que tengan una cierta continuidad.

Hoy es siempre todavía...

8 comentarios:

varo140 dijo...

La verdad es que la presentacion es estupenda,aunque solo reconozco a Robert Capa,el de la invasion de Normandia.En Galicia esta la Torre de Hercules,el otro gran faro de la antiguedad.Saludos.

Marta dijo...

varo140: Me alegra que te guste el inicio de algo que todavía no tengo del todo perfilado.
No sé si sabes que cuando fue destruido el faro de Alejandría, la Torre de Hércules lo relevó como el más antiguo del mundo en funcionamiento y es el único romano todavía en pie. Tiene unas vistas de la ría de A Coruña maravillosas.
Por cierto, solo comentar que R. Capa cubrió gran parte de nuestra Guerra Civil, donde murió su novia, la también fotógrafa Gerda Taro.
Otro saludo...

Marta dijo...

Y encantada por tu visita.

Israel Yojimbo Nava dijo...

Pues bienvenida al mundo blogueril.

Una sugerencia: ¿y un fotolog?

Un saludo :)

Israel Yojimbo Nava dijo...

Por cierto, acabo de ver en tu ficha que eres de Vigo. Yo suelo ir de vez en cuando para ver un amigo (no es una rima facilona, no) y me suelo pasear por el centro...

Si un día paso por allí te aviso.

Un saludo

Marta dijo...

Gracias, Israel, por la bienvenida y la sugerencia. Pensé en lo del fotolog, pero estoy demasiado verde en esto de la blogosfera, y me siento muy insegura.

Y encantada de tomar un café contigo, si vienes otra vez a Vigo (esta sí creo que es una rima fácil).

Otro saludo

Ridiculus Mus dijo...

LA CIUDAD

Te dices: me marcharé
a otra tierra, a otro mar,
a una ciudad mucho más bella de lo que ésta]
pudo ser o anhelar...
Esta ciudad donde cada paso aprieta el nudo corredizo.]
Un corazón en un cuerpo enterrado
y polvoriento.
¿Cuánto tiempo tendré que quedarme,
confinado en estos tristes arrabales]
del pensamiento más vulgar?
Dondequiera que mire
se alzan las negras ruinas de mi vida.]
Cuántos años he pasado aquí
derrochando, tirando, sin beneficio alguno...]
No hay tierra nueva, amigo, ni mar nuevo,]
pues la ciudad te seguirá.
Por las mismas calles caminarás
interminablemente,
los mismos suburbios mentales van
de la juventud a la vejez,
y en la misma casa acabarás lleno de canas.]
La ciudad es una jaula.
No hay otro lugar, siempre el mismo]
puerto terreno, y no hay barco
que te arranque de ti mismo.
¿No comprendes
que al arruinar tu vida entera
en este sitio, la has malogrado
en cualquier parte de este mundo?

LA CIUDAD ES ALEJANDRÍA, AUNQUE PODRÍA SER CUALQUIER OTRA. EL AUTOR DE ESTOS MARAVILLOSOS VERSOS, EN CAMBIO, SÓLO PUEDER SER (NO HACE FALTA DECIRLO) KAVAFIS

Marta dijo...

ridiculus mus:

"Frente a nosotros,
como una fila de velas encendidas,
-radiantes, cálidas y vivas-
están los días del futuro.
Los días del pasado son
esas velas apagadas.
Las más cercanas todavía humeantes,
las más lejanas encorvadas, frías,
derretidas.
No quiero verlas. Me entristece
recordar su brillo.
Frente a mí miro las velas encendidas.
No quiero mirar hacia atrás y asustarme:
cuán rápido la negra fila avanza,
cuán rápido las velas apagadas crecen".

Gracias por recordarme a Kavafis.
Un beso...