12.5.08

Pequeño gran perro

Se encontró un lobo con un corpulento perro sujeto por un collar, y le preguntó:

- ¿Quién te ha encadenado y quién te ha alimentado de esa forma?
- Mi amo, el cazador -respondió el perro.
- ¡Qué los dioses nos libren a los lobos de semejante destino! Prefiero morir de hambre a tener que cargar tan pesado collar.


Vale más el duro trabajo en libertad, que el placer en esclavitud.

Fábula El lobo y el perro, de Esopo.

Últimamente pienso mucho en las ataduras, ya sean físicas, mentales o espirituales. Voluntariamente nos atamos a la pareja, a esa persona que lo es todo para ti, al trabajo, a cualquier tipo de droga, a un clavo ardiendo (bueno, aquí más bien es "nos agarramos")... El problema surge cuando no puedes salir de ahí, y todavía es peor cuando no eres consciente de ello.

Recuerdo lo que le dijo a William Wallace (Braveheart) su padre: "Tu corazón es libre, ten valor para hacerle caso".

Es una frase llena de optimismo ante la adversidad, que ha perdurado a través de los siglos. Este hombre decidió luchar por la libertad de su corazón, que albergaba el que creo que es el mayor tesoro de cualquier persona, el amor.

No me puedo imaginar mi vida sin él, el amor en toda su amplitud. El verdadero no es el amor propio. No atosiga, no aisla, no rechaza, no persigue... Solamente acepta y comprende, sin condiciones. Es el único que concibo y el que quiero vivir.

A veces pienso, como decía Stendhal, que "el amor es una maravillosa flor, pero es necesario tener el valor de ir a buscarla al borde de un horrible precipicio". Y lo pienso así, aquí y ahora, porque creo que no me queda otra que ir a ese precipicio, o tirarme desde allí arriba sin saber si puedo todavía volar.

4.5.08

Reencuentro

¿Por qué te contemplo? ¿Por qué te acaricio con la mirada y el deseo? ¿Qué busco en ti? Te busco a ti. Ahora que sé que existes.
¿He de apresurarme para estar contigo una vez más? ¿Lo vuelvo a intentar?
Quiero sondear nuevamente tu interior y entenderte todavía más.
Fijamente, fijamente miro tus ojos, donde se reflejan los míos y la luz del firmamento.
¿Eso y nada más? ¿Habrá algo más? Ojalá haya algo más.
Y aprieto tu cuerpo contra el mío como si esperara abrirme una brecha con ese abrazo, directamente a otra esfera, a otra dimensión en la que quisiera vivir permanentemente.
Y me esfuerzo por hablar contigo con palabras y miradas más allá de mi palabra.
En las que todo es transparente, auténtico e irrepetible.
Hasta que exhausta me hundo una vez más en tu nada abisal, al menos aparentemente eso me transmites.
¿Por qué crees que lo nuestro es tan extraño? Sea lo que sea. Pase lo que pase. Ante todo amigos.
Con la vista mutuamente clavada en una última esperanza, ciega y desesperada.
Deseando que el mundo entero cambie a nuestro favor. Porque no hacer nada es dejar todo en manos del destino.

Créeme, esta afinidad es muy difícil de encontrar. Vivamos siempre los maravillosos instantes como si fueran los últimos. Sin esperar nada a cambio.

El beso de Klimt

2.5.08

Mi sobrino Pedro

Quienes siempre me llenan de energías y me dan alegrías son sin duda mis adorables sobrinos. Y éste que veis conmigo es Pedro, el que dicen se parece más a mí: los permanentes coloretes, la sonrisa, lo mucho que nos gusta el agua y las croquetas, las expresiones y hasta el carácter.

Estuve hoy con él, riendo mucho, jugando mucho y haciéndole muchas fotos, y ahora me siento nueva, y por eso y por todo le quiero dedicar esta entrada.

Cada vez que lo veo me sorprende: cómo maneja el ordenador, lo bien que sabe andar en bicicleta y darle a la pelota, lo rápido que aprende inglés, lo virtuoso que es pintando y cantando, lo mucho que le gustan los libros y los coches, y sus ingeniosas respuestas y mil cosas más que ahora mismo no soy capaz de enumerar.

Es la mejor obra de arte que han podido crear mi hermana Merce y Gustavo, precisamente los dos historiadores del arte, algo muy bueno tenía que salir de esta unión.






29.4.08

Corpse Bride

Un cuento de amor perdido. Y una película divertidísima y entrañable, con varias escenas de levantarse y aplaudir, como las que he seleccionado. La cualidad de Tim Burton es camuflar la delicadeza y la sensibilidad de sus historias detrás de un teatro lúgubre y siniestro. Para disfrutar...

video

24.4.08

En el precipicio

Aquí me veis, en el precipicio, con mi inseparable cámara. La foto, aunque no lo parezca, me la hizo ayer in fraganti un buen amigo con su móvil. El mejor. Como él bien dice, son más interesantes las intuiciones que las evidencias. Las montañas siempre me han fascinado, de hecho cuando visito una ciudad o cualquier otro lugar siempre procuro subirme a la cima más alta para contemplar y fotografiar, y sobre todo respirar.

Y todos estos días he necesitado más que nunca respirar, bien hondo, para no sucumbir, para seguir adelante, mirar hacia adelante, no hay otra manera.

Esta entrada que estoy ahora mismo escribiendo creo que era necesaria. Antes de nada desearía pediros disculpas a todos por desaparecer sin prácticamente decir nada. Muchos me habéis escrito e-mails de preocupación y ánimo, y os lo agradezco de corazón. Espero poco a poco ir contestando a todos, y ponerme al día en los blogs.

¿No os ha pasado alguna vez que os era imposible escribir siquiera una línea? Eso mismo lo he vivido yo hasta ahora. Lo que me ha pasado es que me he colapsado, caput, hasta ahora fui incapaz de actualizar el blog, escribir un pensamiento era y casi sigue siendo un mundo. Aunque seguí comentando algo de vez en cuando, y no dejé de leeros, no he estado desconectada del todo.

Cuando la cabeza y el corazón ya no dan más de sí reaccionan y no queda otra salida que la regeneración. De algo me suena todo esto. Y en esas estoy.

Me gustaría compartir con vosotros unas reflexiones que últimamente siempre llevo conmigo, muy interiorizadas, y que me ayudan a explicar lo que estoy viviendo:

- Sólo hay una fuerza motriz: el deseo (Aristóteles)

- Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender modificarla (Dante)

- El fracaso consiste en no persistir, en desanimarse después de un error, en no levantarse después de caer (Thomas Edison)

- La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte avanza diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar (Eduardo Galeano)

Infinitas gracias a todos por estar ahí!

4.4.08

La Reconquista de Vigo

Hace unos días celebramos en Vigo el Día de la Reconquista, que conmemora la victoria sobre los franceses cuando el 28 de marzo de 1809 la resistencia popular expulsó a las tropas napoleónicas. Esta celebración que fotografío cada año, y en la que me lo paso en grande, es una de las principales señales de identidad de nuestra ciudad, y con ella se pretende promover entre los vigueses los valores de entrega y amor por la Villa, como muestra espontáneamente esta señora asestándole un bolsazo a un franchute justo delante mía.

Este episodio motivó la concesión a Vigo del título de Fiel, Leal y Valerosa. Un año más tarde, en 1810, alcanza la categoría de ciudad. Ya durante el trienio liberal, Vigo se convierte en capital de la provincia, pero perderá esta condición con la llegada de la década ominosa. Y aún hoy sufrimos las consecuencias, a pesar de ser el motor y la ciudad más grande de Galicia.

2.4.08

Nintendo DS Lite

Mi querida Deses me ha enviado una invitación para participar en un sorteo de una Nintendo DS organizado por Helektron. El domingo 27 de abril se cierra el chiringuito y al día siguiente se publicará el ganador.

Para concursar hay que seguir las siguientes normas:

1. Hablar de este concurso en tu blog. Deberá de aparecer un enlace en alguna parte de la noticia a la entrada sobre el concurso.

2. Tienes que invitar a otras cinco personas a participar.

3. Tienes que dejar un comentario en la página de Helektron con el enlace de la noticia en tu blog, confirmando que has realizado los dos pasos anteriores y que deseas participar en el sorteo.

Así que ahora toca la tarea complicada de elegir mis cinco invitados. Para mí lo ideal sería decir que todos los enlaces de este faro están invitados, y así tampoco comprometo a nadie, pero como eso no puede ser, me pareció que a estos cinco amigos blogueros les podría gustar la idea, lo que supone recoger el guante y hacer una entrada en sus blogs si quisieran participar. En fin, son los siguientes:

- Israel Yojimbo Nava (Cine Digital)
- Winfried (No sé qué decir)
- Eifonso Lagares (Islas Cíes Blog)
- Sitjar (El zurrón de Perseo)
- Duende (Travesía en el desierto)

PD: Irreverens, como ya te tanteé y me dices que no te gustaría tener en casa una máquina diabólica de éstas, pues no te invito a la fiesta, jijí... pero mil gracias por querer regalármela.

¡¡SUERTE A TODOS!!

27.3.08

'El hombre que aprendió a ladrar'


Gracias a Wilde, y su exquisito olfato, leí este maravilloso microrrelato de Mario Benedetti, El hombre que aprendió a ladrar, y que también quisiera compartir con todos vosotros.

Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de desalineamiento en los que estuvo a punto de desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar. No a imitar ladridos, como suelen hacer algunos chistosos o que se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿Qué lo había impulsado a ese adiestramiento? Ante sus amigos se auto flagelaba con humor: "La verdad es que ladro por no llorar". Sin embargo, la razón más valedera era su amor casi franciscano hacia sus hermanos perros.
Amor es comunicación.

¿Cómo amar entonces sin comunicarse?

Para Raimundo representó un día de gloria cuando su ladrido fue por fin comprendido por Leo, su hermano perro, y (algo más extraordinario aún) él comprendió el ladrido de Leo. A partir de ese día Raimundo y Leo se tendían, por lo general en los atardeceres, bajo la glorieta y dialogaban sobre temas generales. A pesar de su amor por los hermanos perros, Raimundo nunca había imaginado que Leo tuviera una tan sagaz visión del mundo.

Por fin, una tarde se animó a preguntarle, en varios sobrios ladridos: "Dime, Leo, con toda franqueza: ¿qué opinas de mi forma de ladrar?". La respuesta de Leo fue bastante escueta y sincera:
"Yo diría que lo haces bastante bien, pero tendrás que mejorar. Cuando ladras, todavía se te nota el acento humano”.